Recuperar el carácter preventivo de la medicina general
El equipo de nuestra consulta y unidad en Arvila Magna, con el galardón del Premio Nacional en Medicina Preventiva recibido durante la pandemia.
Las principales claves para impulsar nuestra salud, prolongando el tiempo de vida sana, radican en conseguir la anticipación, actitud (participativa) y seguimiento adecuados para ello: rasgos característicos de la Medicina Preventiva. El salto tecnológico ofrece
hoy una gran oportunidad para recuperar dichas claves, especialmente en el ámbito de la Medicina General por su vocación preventiva, holística y humanista, al servicio de la salud de las personas.
La salud es algo más que la mera ausencia de síntomas. Es un estado y sensación de
bienestar que conviene fomentar y recuperar, lo antes posible, en caso de disiparse. El
salto tecnológico brinda una excelente oportunidad para conseguir su impulso
abordando a tiempo los procesos patológicos, mucho antes de presentar síntomas: en
sus fases iniciales.
Nuestra consulta de Medicina General y Preventiva en Arvila Magna (AM), basada en una larga experiencia profesional e investigadora, integra de forma holística la tecnología más avanzada con contenidos médicos vanguardistas para detectar, tratar y
seguir a tiempo las alteraciones de la Microcirculación y los procesos inflamatorios crónicos, relacionados con el envejecimiento prematuro: en la fase asintomática de la enfermedad.
Los avances científicos de los últimos años revelan que la Microcirculación guarda una
estrecha relación con la salud cardiovascular e inmunitaria (capacidad auto protectora
del organismo) para combatir al conjunto de procesos degenerativos que ocasionan
inflamación crónica y envejecimiento prematuro, así como también a los diversos
procesos infecciosos.
De hecho “las alteraciones de la Microcirculación son el punto de partida de grandes
patologías: hipertensión arterial, diabetes, infarto, ictus, demencia y otras
enfermedades del cerebro” (3). La mejora de dichas alteraciones tiene, por tanto, gran
interés en el tratamiento temprano de dichos procesos, además de contribuir también
a mejorar otros efectos inflamatorios como el dolor crónico, los procesos de
rehabilitación postquirúrgica, la curación de heridas y úlceras… Los trastornos
microcirculatorios provocan la gran mayoría de los motivos de consulta en atención
primaria y medicina general. Por lo que abordar a tiempo las alteraciones de la
Microcirculación permite acceder a la primera clave preventiva: la anticipación (en la
detección y el tratamiento).
Además, nuestra forma de emplear la tecnología y ofrecer el servicio facilita, en todo momento, la participación y sensación de acompañamiento médico del paciente, que resultan esenciales para el éxito preventivo y promoción de la salud.
La “actitud participativa” (segunda clave) es fundamental para impulsar la salud, pero
también lo es la sensación de acompañamiento médico para el éxito preventivo en el seguimiento (tercera clave). La combinación de ambas claves facilita superar los obstáculos que dificultan y amenazan el cambio de hábitos, la constancia en el seguimiento, la valoración de los progresos, el empoderamiento…
Innovar el diagnóstico precoz con tecnología vanguardista
El perímetro abdominal y los AGE (Advanced Glycation End Products) afectan al síndrome metabólico y son un claro predictor del desarrollo de enfermedades cardiovasculares y metabólicas
Destacamos, a modo de ejemplo, la importancia de este innovador planteamiento con tecnología avanzada en el diagnóstico precoz a nivel de tres grandes sistemas interdependientes: metabólico, cardiovascular y nervioso autónomo. De su equilibrio, entre ellos y con el resto de sistemas, depende el hecho de mantener la calidad y esperanza de vida sana. De especial importancia en pacientes que presentan factores de riesgo.
Por ejemplo: el perímetro abdominal elevado (sistema metabólico), la hipertensión
arterial (sistema cardiovascular) y el estrés psicosocial crónico (sistema nervioso
autónomo), son conocidos factores de riesgo que, además de expresar alteraciones en
los respectivos sistemas, acostumbran a asociarse entre sí. De forma que es raro
observar pacientes que no sean portadores como mínimo de dos factores, siendo
habitual encontrar pacientes con los tres factores a la vez.
Los pacientes que acumulan diversos factores de riesgo tienen prioridad preventiva
dado que su presencia combinada indica alteraciones microcirculatorias en varios
sistemas que conviene revertir.
El diagnóstico precoz en el sistema metabólico (Age Reader)
Equipo utilizado en nuestra consulta para medir el índice AGE y obtener la edad Metabólica Vascular (relacionada con la esperanza de vida saludable del paciente).
Es bien conocida la importancia preventiva del perímetro abdominal elevado y del sobrepeso /obesidad en el Sistema Metabólico, dado que aumentan el riesgo de envejecimiento prematuro a nivel metabólico y vascular.
Se considera perímetro abdominal elevado a partir de 102 cm (varones) y de 88 cm (mujeres). Si bien se contempla un riesgo intermedio a partir ya de los 94 cm (varones) y de los 80 cm (mujeres).
El Age Reader permite medir en 12 segundos y de forma inocua el riesgo metabólico y cardiovascular (RCV) en relación con la edad: excelente marcador de riesgo precoz de diabetes y RCV asociado (4, 5). Su rapidez y fiabilidad resultan idóneas para el cribado y seguimiento personalizado de pacientes jóvenes, de mediana y avanzada edad con perímetro abdominal elevado y/o sobrepeso/obesidad.
Se trata de una técnica basada en la fluorescencia de tejidos blandos que mide la acumulación de Productos de Glicación Avanzada (AGEs). Dicha acumulación está estrechamente relacionada con los trastornos microcirculatorios asociados a los procesos que generan diabetes y sobrecarga metabólica.
Una de las principales virtudes que proporciona mayor valor añadido a este marcador es su extraordinaria precocidad, dado que permite detectar el trastorno metabólico del paciente con años de anticipación a la detección de alteraciones analíticas en el metabolismo del azúcar (glucemia, hemoglobina glicada…).
La mejora y tratamiento temprano del sobrepeso yobesidad abdominal reduce la edad metabólica y el envejecimiento prematuro, facilitando el cambio de hábitos. Es decir, monitorizando al paciente a lo largo del tiempo éste puede rejuvenecer su edad metabólica y vascular, conforme reduce peso y perímetro abdominal.
El diagnóstico precoz en el sistema cardiovascular (Índice tobillo-brazo)
Equipo utilizado en nuestra consulta para medir el Índice Tobillo Brazo (ITB)
La enfermedad cardiovascular (ECV) provoca en la mediana edad su mayor impacto socioeconómico: muertes prematuras, invalidez… Hoy es posible evitar la inmensa mayoría de infartos cerebrales y de miocardio (mortales o no) (6). Para conseguirlo
conviene priorizar el diagnóstico de la ECV en su fase asintomática (antes de producirse el infarto) en este grupo poblacional. Y el índice tobillo-brazo (ITB) es la exploración existente más fiable e inocua para ello (7, 8).
El ITB predice tanto el riesgo coronario como el cerebrovascular, con lo que resulta de
gran interés para diagnosticar y tratar precozmente a los pacientes de mayor RCV
en la mediana edad: los hipertensos. Y especialmente los grupos más infravalorados:
los varones entre 40 y 55 años de edad (riesgo coronario) y las mujeres entre 50 y 65
años de edad (riesgo cerebrovascular).
Su rapidez y limitado coste convierten al ITB en una importante exploración para
detectar a tiempo la ECV, antes de producirse el infarto (evitando la muerte celular),
dado que ello resulta infinitamente mejor para el paciente y su calidad de vida, con un
coste económico insignificante en comparación con el producido tras un infarto. Se
trata de evitar el primer infarto o el primer ictus. Se conoce como prevención primaria.
El diagnóstico precoz en el sistema nervioso autónomo (JAS y Polar)
El estrés y los factores psicosociales, entre otros aspectos, alteran al Sistema Nervioso Autónomo (SNA) y esto se traduce en inflamación baja y desarrollo de enfermedades.
La importancia de los factores psicosociales (FPs) relacionados con la competitividad en el RCV e hipertensivo de la mediana edad nos ha llevado a incorporar el Inventario de Actividad de Jenkins más conocido como JAS. Ello es esencial pues la presencia o
ausencia de determinados FPs dificulta en gran modo realizar un auténtico cambio de hábitos. Al identificar los puntos de vulnerabilidad emocional se facilita extraordinariamente el cambio de hábitos y la reducción del RCV. Además, la presencia
de determinados FPs protectores abre una interesante vía preventiva en entornos competitivos (2). Un claro ejemplo del carácter holístico y preventivo al servicio de la medicina personalizada.
Por otro lado, teniendo en cuenta la influencia de los FPs y del estrés psicosocial crónico en el equilibrio del Sistema Nervioso Autónomo (Simpático y Parasimpático) y su relación con el desarrollo de enfermedades degenerativas como la ECV, conviene
estudiar dicho equilibrio para valorar el estado de forma cardiovascular y resistencia al estrés.
La medición por ejemplo de la variabilidad de la frecuencia cardíaca nos permite
valorar el grado de fatiga, capacidad de recuperación o exposición al estrés crónico.
Innovar el tratamiento temprano con terapias coadyuvantes
Mediante tratamientos inmunomodularores y estimulación de la microcirculación, se aumenta la eficiéncia del sistema inmunitario.
El mero hecho de diagnosticar un problema indica ya sus posibles soluciones. Y normalmente éstas son mejores y más fáciles cuánto antes se llevan a cabo. Igual sucede en medicina.
El diagnóstico precoz permite emplear los habituales tratamientos médicos y medidas higiénicas, relacionadas con el estilo de vida, con gran efectividad. De modo que el diagnóstico y tratamiento temprano de los procesos crónicos, además de mejorar su pronóstico, puede suponer la curación de la enfermedad.
Efectivamente, en el caso de la diabetes -por ejemplo- la búsqueda de marcadores
precoces de su riesgo tiene por objetivo anticipar el tratamiento para lograr su
curación, evitando la cronicidad al revertir el proceso. Del mismo modo es también
prioritario, para la calidad de vida del paciente y su pronóstico, evitar el primer infarto
cerebral o de miocardio.
Además, en los últimos años se está produciendo un gran auge de los tratamientos coadyuvantes, farmacológicos o no, que complementan y potencian de forma inocua la eficacia de los tratamientos convencionales, a la vez que permiten reducir sus dosis
y posibles efectos secundarios.
Tratamientos coadyuvantes inmunomoduladores
Los inmunoduladores ayudan a corregir disfunciones en el sistema inmunitario optimizando los tratamientos.
Actualmente se ha descubierto que algunos fármacos convencionales tienen una actividad inmunomoduladora adicional, hasta ahora desconocida, que aporta importantes sinergias en el tratamiento de los procesos inflamatorios crónicos.
Estas sinergias vienen influidas por la estrecha relación del sistema inmunitario con la
Microcirculación, descrita anteriormente.
Del mismo modo es tradicionalmente conocida la actividad inmunomoduladora de la Micoterapia (tratamiento con Hongos) y mucho más recientemente de la Microinmunoterpia y la Bio Medicina Inmunogenética o BI(G)MED por su documentada eficacia en la autorregulación celular.
Estas dos últimas disciplinas incorporan además una metodología diagnóstica
específica y altamente cualificada que complementa de forma holística la innovación
diagnóstica mencionada en el anterior apartado.
Terapia Física Vascular Bemer (tratamiento coadyuvante no farmacológico)
La microcirculación abarca la mayor parte de la superfície de nuestro sistema circulatorio. La alteración en su funcionamiento es el origen de muchas patologías.
Pero no todos los tratamientos coadyuvantes son farmacológicos.
La terapia Bemer es una terapia de campo electromagnético que se utiliza para mejorar la circulación sanguínea y el suministro de oxígeno y nutrientes a las células del cuerpo. Esta terapia se realiza mediante la aplicación de campos magnéticos pulsantes de baja intensidad a través de una manta o esterilla especial. Se ha demostrado que la terapia Bemer puede ayudar a mejorar la salud y el bienestar en general, así como a reducir el dolor y la inflamación en algunas personas.
La terapia Bemer se basa en la idea de que muchos problemas de salud están relacionados con una circulación sanguínea deficiente. Al mejorar la circulación sanguínea, se puede aumentar la cantidad de oxígeno y nutrientes que llegan a las células del cuerpo, lo que puede ayudar a mejorar la función celular y reducir la inflamación. Además, se cree que la terapia Bemer puede estimular el sistema inmunológico y mejorar el sueño y el estado de ánimo en algunas personas. La terapia es no invasiva y generalmente se considera segura, aunque es importante hablar con un profesional de la salud antes de probar cualquier tipo de terapia alternativa.
Innovar la Biomedicina con estrategias preventivas
La biomedicina (captura y tratamento automático de grandes volúmenes de datos) es fundamental para ofrecer servicios que aumenten la salud a nivel personal y poblacional.
La Biomedicina, que tiene por objeto la gestión avanzada de los datos médicos, es otra de las grandes tendencias vanguardistas en los próximos años. De modo que la monitorización en el tiempo de los datos permite describir y predecir el carácter favorable o desfavorable de la evolución de nuestro estado de salud, incluso antes de aparecer posibles síntomas. Todo ello garantizando la absoluta confidencialidad de los datos.
La falta de actualización Biomédica supone uno de los principales retos para los
actuales sistemas sanitarios: muy orientados a gestionar la enfermedad y poco la
salud.
Conscientes de ello, nuestro innovador sistema Biomédico facilita gestionar la salud del paciente: fomentando la prevención, el diagnóstico y tratamiento anticipado, la percepción de acompañamiento médico en el seguimiento y la participación del propio
paciente en la modificación de sus hábitos.
Es importante personalizar el seguimiento médico y preventivo a cada tipo de paciente
según la presencia de factores de riesgo en las diversas franjas de edad y sexo. La
flexibilidad de nuestro sistema Biomédico permite hacerlo en tres grandes grupos
poblacionales: antes de los 40 años, mediana edad (40 – 69 años) y avanzada edad (a
partir de los 70 años).
Además, nuestro sistema Biomédico favorece también la colaboración en red de los diversos profesionales de la salud para impulsar la prevención. Al aumentar el número de profesionales compartiendo procedimientos con nuestra Unidad de Microcirculación, Medicina General y Preventiva (MMGP) permite que muchos más pacientes y colectivos interesados puedan beneficiarse de ello. Trabajar en equipo nos acerca a la excelencia.
Según Bruce Lipton, autor del libro La Biología de la Creencia, “la gran lección de la
evolución es la cooperación”. El objetivo de nuestro modelo Biomédico es
precisamente fomentar la cooperación entre profesionales, con el máximo apoyo
social posible, para conseguir que evolucione la forma de proporcionar el servicio
sanitario: aumentando el tiempo de vida sana de nuestros pacientes.